Consulta del Dr. Francisco J. Rodriguez Rodrigo
Consulta del Dr. Francisco J. Rodriguez Rodrigo

Reconocimientos cardiológicos deportivos

El ejercicio físico produce una sobrecarga funcional y mecánica del corazón, que cuando existe una enfermedad cardiaca  que  a veces puede cursar de forma asintomática o haber pasado desapercibida en reconocimientos rutinarios, puede poner en peligro la vida del deportista o acarrear complicaciones graves.

   Aunque la prevalencia de muerte súbita en deportistas es baja, cuando aparece provoca una gran alarma en  el entorno familiar y  social, por tratarse de personas aparentemente sanas e incorporarse cada vez más número de ellas a este tipo de actividades, sin conocer su aptitud real a nivel cardiovascular.

 

Se podrían considerar tres grupos de personas con respecto al riesgo deportivo cardiovascular

a) Las que realizan deporte de forma habitual, muchas veces con altos niveles de entrenamiento, que en algún momento han sido sometidos a pruebas de reconocimiento médico.

b) Las que han abandonado durante cierto tiempo el deporte  y quieren  reanudarlo.

c) Los que quieren iniciarlo sin haberlo realizado  nunca de forma regular.

 

   Aunque los tres grupos se van a beneficiar de reconocimientos médicos regulares para comprobar el buen funcionamiento cardiaco, en los dos últimos grupos se hace totalmente imprescindible un chequeo cardiológico previo para prevenir cualquier tipo de evento cardiaco. Antes de los 40 años de edad, la primera causa de muerte súbita cardiaca está relacionada con anomalías congénitas del corazón  y a partir de esa edad, con la  enfermedad obstructiva de las arterias coronarias.

 

El reconocimiento médico cardiológico debe incluir:

1.- Historia clínica  completa con antecedentes personales, familiares , hábitos de vida, y exploración física centrada fundamentalmente en el aparato cardiovascular.

2.- Electrocardiograma, para descartar anomalías eléctricas del corazón y datos indirectos de enfermedades cardiacas subyacentes

3.- Ecocardiograma para estudiar la anatomía y funcionamiento del corazón y de los grandes vasos sanguineos.

4.- Ergometría o  prueba de esfuerzo realizando un nivel  progresivo  de esfuerzo en términos de velocidad  de marcha y  porcentaje de pendiente sobre una cinta rodante. Se recogen síntomas y datos exploratorios patológicos con el esfuerzo, la capacidad funcional final ( en unidades METS), frecuencia cardiaca, presión arterial y  un registro electrocardiográfico continuo que descarta alteraciones de tipo isquémico así como transtornos del ritmo y de la conducción eléctrica del corazón inducidos por la actividad física y que pueden ser causa de muerte súbita. Puede combinarse con un test de consumo de oxígeno para calcular  el umbral aeróbico en atletas entrenados.

   La normalidad de estas pruebas permite  iniciar o mantener  con seguridad una determinada actividad deportiva.

  Ante la  sospecha de patologías cardiacas específicas, pueden ser necesarias pruebas adicionales más complejas como los test genéticos,  el AngioTAC coronario,  la resonancia magnética cardiaca o incluso la arteriografía coronaria.